La pelagra es una enfermedad endémica de las poblaciones que consumen dietas cuyo principal componente es el maíz. La primera mención de esta enfermedad se debe al español Gaspar Casal, quien en 1735 hace una descripción muy precisa de la misma asignándole el nombre de "mal de la rosa" por las características lesiones cutáneas en el dorso de las manos, en los pies y alrededor del cuello(que, en su honor, son hoy conocidas como "collar de Casal")
Aunque el propio Casal relacionaba ya esta enfermedad con la dieta consumida, es en 1914 cuando Joseph Goldeberger demuestra el carácter esencial de la misma y en 1937 cuando se demuestra que la enfermedad es debida a la carencia de ácido nicotinico (niacina).
La pelagra es conocida tambien como enfermedad de "las tres D", nombre que alude a sus manifestaciones cutáneas (dermatitis) , digestivas (diarrea) y mentales (demencia), manifestaciones que se pueden curar con el suministro a los pacientes de ácidos nicotinico, si bien esta sustancia es ineficaz frente a otras manifestaciones que con frecuencia acompañan al cuadro clínico del enfermo.
El raquitismo es otra de las enfermedades carenciales clásicas, cuyas primeras descripciones se deben a los médicos ingleses Whister y Glisson a mediados del siglo XVII. Se trata de una enfermedad infantil debida a la carencia de vitamina D, y consiste fundamentalmente en una alteración en el desarrollo de los huesos, que aparecen blandos y deformados por falta de esta vitamina, básica para el metabolismo del calcio.
Dado que la vitamina D puede formarse por la acción de la radiación ultravioleta de los rayos solares sobre una sustancia que se encuentra en la piel, el raquitismo es más frecuente en aquellos piases soleados del Tercer mundo es tambien común por la costumbre de mantener a los niños envueltos en ropa o en el interior de las viviendas.
Aunque las descritas son las cuatro enfermedades carenciales más típicas, la más común en la actualidad es una forma de desnutrición combinada de calorías y proteínas o malnutricion calorico-proteica, que constituye el llamado síndrome pluricarencial infantil y que afecta a millones de niños de los piases menos desarrollados.
El cuadro de la desnutrición calorico-proteica ofrece un amplio espectro de formas clínicas cuyas manifestaciones dependen de la carencia predominante y cuyas dos formas extremas se denominan marasmos y kwashiorkon.
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